¿Cómo tiene que ser el calzado escolar de los niños?

Cada día los niños y niñas pasan muchas horas en la escuela: andan, corren, juegan, saltan y hacen diferentes actividades. Durante esta etapa, el pie está en pleno desarrollo y el calzado que utilizan puede influir en su manera de moverse.

Por eso, escoger un buen calzado escolar no tendría que basarse solo en el diseño o la estética. Lo más importante es que el zapato respete la función natural del pie y permita que el niño se mueva con libertad.

El pie infantil está aprendiendo constantemente

El pie es una estructura muy compleja formada por huesos, articulaciones, músculos y ligamentos que trabajan conjuntamente para permitir el equilibrio y el movimiento.

Además, la planta del pie contiene muchos receptores sensoriales que envían información al cerebro. Esta información ayuda el niño a conocer el terreno, controlar la postura y mejorar la coordinación.

Por este motivo, un calzado demasiado rígido o que limite el movimiento puede interferir en esta etapa de aprendizaje.

¿Las zapatillas deportivas sirven como calzado escolar?

Actualmente, muchas familias escogen zapatillas deportivas para ir a la escuela porque acostumbran a ser cómodas y resistentes.

Pero es importante diferenciar una zapatilla pensada para practicar deporte de una zapatilla pensada para llevar muchas horas cada día.

El calzado deportivo está diseñado para una actividad concreta, con unas características específicas según el impacto y los movimientos de cada deporte. Para jugar a fútbol, correr o hacer actividad física puede ser una buena opción, pero para el día a día escolar hay que valorar si realmente respeta el movimiento natural del pie.

El calzado escolar tiene que acompañar el niño mientras anda, juega, se sienta, se levanta y explora su entorno.

 

¿Qué características tendría que tener un buen calzado escolar?

No existe un único zapato perfecto para todos los niños, pero sí que podemos buscar unas características que favorezcan un desarrollo saludable.

  • 👣 Forma natural y puntera ancha
    • Los dedos necesitan espacio para moverse.
    • Un puntero apretón puede comprimirlos y dificultar su función durante la marcha.
    • Un buen zapato tendría que permitir que los dedos trabajen, se abren y participen en el equilibrio.
  • 👣 Suela fina y flexible
    • El pie necesita recibir información del suelo para adaptarse y moverse correctamente.
    • Una suela demasiada gruesa o rígida puede disminuir esta percepción y limitar el trabajo de los músculos del pie.
  • 👣 Ligereza
    • Los niños se mueven mucho durante el día. Un calzado pesado supone un esfuerzo extra y puede modificar la manera natural de andar.
    • Cuanto más ligera sea el zapato, más fácil será mantener unos movimientos naturales.
  • 👣 Flexibilidad
    • Un zapato infantil tendría que flexionarse allá donde flexiona el pie, especialmente en la zona de los dedos.
    • La rigidez excesiva puede hacer que sea el pie quien se adapte en el zapato, en lugar que el zapato acompañe el pie.
  • 👣 Que favorezca la autonomía
    • El calzado escolar también es una oportunidad de aprendizaje.
    • Según la edad, los niños tendrían que poder ponerse y sacarse los zapatos con facilidad, favoreciendo su independencia.

 

¿Más sujeción es siempre mejor?

Muchas veces buscamos zapatos que “sujeten muy” pensante que protegerán mejor el pie.

Pero durante el desarrollo infantil, más sujeción no siempre significa más beneficio.

El pie necesita movimiento, estímulos y trabajo muscular. La función del calzado es protegerlo, no sustituir el trabajo que tiene que hacer el mismo pie.

Siempre que sea posible y en un entorno seguro, dejar momentos para andar descalzo también es una buena manera de favorecer este desarrollo.

Revisar el calzado también es cuidar sus pies

Los niños crecen rápidamente y sus pies cambian durante toda la infancia. Es importante revisar periódicamente si la talla continúa siendo adecuada.

Hay que estar atentos a signos como:

    • marcas o enrojecimientos frecuentes
    • ampollas o rozamientos
    • uñas traumatizadas
    • desgaste desigual de la suela
    • molestias o cansancio al andar

Escoger bien el calzado escolar forma parte de la prevención y del cuidado de la salud de los pies.

A la consulta de podología infantil valoramos como anda cada niño, como evoluciona su pie y si hay algún aspecto que necesite seguimiento.

Porque cuidar los pies durante la infancia es construir una buena base para andar toda la vida.

 

Eva Rodicio – Podóloga | Máster en Podología Pediátrica | Especialista en Patomecánica del Pie