Terapia del sueño
Los trastornos del sueño tienen muchas implicaciones, llantos, terrores nocturnos, mal humor, agotamiento físico, bajo rendimiento, sueño diurno…
Para aprovechar al máximo la visita, la familia tiene que hacer llegar con antelación una serie de información a la terapeuta, que se recoge mediante un formulario.
También hace falta la recogida de datos como hora de dormir, de levantarse, siestas…
Después en la consulta, mediante el análisis de la situación se valora que no existan signos de una patología subyacente y se ofrecen pautas respetuosas que promueven el sueño saludable para todos.
Siempre se trabaja en la búsqueda del equilibrio entre las necesidades del bebé o niño y las de la familia.
Se involucra a la unidad familiar como sistema, y se sitúa el bienestar del bebé o niño/a en el centro, respetando el momento evolutivo y de desarrollo en el que se encuentra y sus necesidades particulares.