Preguntas frecuentes
En esta sección puedes obtener respuestas a las preguntas más habituales
En esta sección puedes obtener respuestas a las preguntas más habituales
El receso facilita un contacto íntimo con tu parte más esencial. Esto te permitirá momentos de gran claridad mental, pudiendo realizar descubrimientos reveladores, adquiriendo mayor autoconocimiento. El receso también facilita un sentimiento de interrelación estrecha, y te permitirá darte cuenta vívidamente de la conexión que te une con el entorno y la vida, a menudo yendo de la mano de un sentimiento de trascendencia. A la vez, el receso también toca el corazón y hará resonar con fuerza los sentimientos de gratitud y gozo.
La meditación es un ejercicio de introspección. Es un encuentro franco y íntimo contigo mismo. Más que para desconectar, sirve para conectar. Más que de evasión se trata de presencia. Meditar sirve para observarte y reconocerte con curiosidad. Cultivando una autoindagación apreciativa, con una mirada llena de amabilidad y compasión. No vienes al receso a olvidar nada, sino a conocerte mejor y hacerte más amigo de tú mismo.
Del mismo modo que sucede ordinariamente, durante el receso puede haber episodios de agitación mental. La meditación es una práctica de contemplación sin identificación de los pensamientos. Así que más importante que un estado mental de perfecta tranquilidad lo es la capacidad de observar los fenómenos mentales sin reaccionar y poder gestionar así el pensamiento intrusivo o recurrente. Y hacia esto está orientado el conjunto de prácticas del receso.
Es adecuado para ti si ya te has iniciado en la práctica de la meditación, ya sea habiendo cursado MBSR, habiendo hecho alguno otro receso anteriormente, participando habitualmente en un grupo de meditación o bien manteniendo una práctica personal a casa.
Las meditaciones combinarán ratos con instrucciones con ratos en silencio. Las instrucciones estarán orientadas a la observación curiosa de los fenómenos del cuerpo (respiración, postura y sensaciones), a la contemplación sin identificación de los pensamientos y a la suspensión de juicios y expectativas. Se trabajarán expresamente las actitudes de aceptación, amabilidad y compasión.
No. A pesar del formato es similar a recesos de meditación tradicionales en el budismo de estilo vipasana o zen, no hay que tener inclinación hacia el budismo ni hacia otra religión. El programa se desarrollará en un marco de espiritualidad aconfesional.
Durante el receso el clima de silencio será continuado. Al final del receso habrá un rato para el diálogo que facilita integrar mejor la experiencia, así como la comida de domingo, de conclusión festiva.
A pesar de que el clima de meditación será permanente, se alternarán continuamente las modalidades de meditación sentando en quietud, meditación andando y meditación en movimiento. Cada una de estas modalidades se practicará en tiradas de máximo 30 minutos seguidos. El programa del receso no busca llevar el cuerpo al límite. El movimiento meditativo es de tipo suave y no requiere una condición física específica. A pesar de todo, es posible que eventualmente aparezca incomodidad física y no será un impedimento ni habrá que evitarla, sino que será una circunstancia válida para practicar la autoobservación curiosa y ecuánime.
Durante las fases de meditación sentando podrás escoger el apoyo que mejor te proceda: silla, zafu u otro tipo de almohada o banquillo. Y podrás ir alternante si te es más cómodo. De sillas habrán disponibles en la sala. Si prefieres zafu, almohada o banquillo hará falta que te lleves de casa el material.
Después de las comidas y habrá ratos de pausa que se pueden destinar al descanso, a pasear o a la higiene personal. El resto de la jornada tendrá un horario pautado de práctica de meditación. Es recomendado no llevar libros ni lecturas.
Sí, a los ratos de pausa. Ten en cuenta, pero, que el programa ya incluye ratos de movimiento con ejercicios tonificantes y también de estiramientos.
Se servirán tres comidas en el día: desayunar, comer y cenar. Las comidas serán tipo bufete, podrás servirte la cantidad que necesites. Los menús serán vegetarianos, sencillos pero nutritivos. Se pueden adaptar a intolerancias (gluten y/o lácticos).